«El vino es un trabajo familiar que debe perdurar, es patrimonio y cultura para nuestra comuna»


PROYECTO FONDO DE MEDIOS DE COMUNICACIÓN SOCIAL
“Inclusión, cultura y medio ambiente, bases para el desarrollo regional”
Entrevista a Carmen Valdés que lidera Vinos Picaflor en la localidad de La Villa, sector Isla de Yáquil, comuna de Santa Cruz
Por Exequiel Galdames Cáceres
Como cada semana Diario El Cóndor de Santa Cruz sigue con sus entrevistas y reportajes, ya que nos adjudicamos el proyecto denominado “INCLUSIÓN, CULTURA Y MEDIO AMBIENTE, BASES PARA EL DESARROLLO REGIONAL”.
Este proyecto que llega a través de nuestra página web y Facebook, gracias al Financiamiento del Ministerio Secretaría General de Gobierno, del Fondo de Fomento de Medios de Comunicación Social 2026 y del Consejo Regional de O’Higgins.
En esta oportunidad y siguiendo con nuestro proyecto, nos dirigimos a la localidad de La Villa, sector Isla de Yáquil, comuna de Santa Cruz donde se forja la historia de una viña familiar pero que es liderada por una valiente y persistente mujer que se llama Carmen Valdés Becerra quien además fue elegida recientemente Presidenta de COVICAM (Cooperativa de Vinos Campesinos) quien asume por un periodo de 2 años.
Carmen nos recibe muy amablemente junto a su padre don Juan Valdés quien fue heredero de las tierras donde se producen estos vinos que han sigo ganadores de varias medallas del prestigioso concurso de catas de vinos a nivel nacional conocido como CATAD”OR.
Carmen, cuéntenos ¿Cuándo nace la viña? ¿Cuándo surge la idea de elaborar vinos?
“Bueno la tierra es de herencia y viene desde la repartición de la Reforma Agraria y esta parcela tiene más de 50 años, pero mi abuelo empezó con las primeras cepas, que luego continuó mi padre hace casi 28 años donde tenemos cepas como Carmenere, Cabernet, Merlot y Malbec.
La idea de hacer vino es del año 2018 y se mandó a hacer a la Universidad de Talca, campus Colchagua y empezamos a darlo a probar a conocidos y amigos, y el resultado fue que gustó y gusto mucho y empezó a ser reconocido; un día me topé con don Jorge Urzúa y le gustó y empezó a comprarme por caja y un día compró varias cajas para regalarle a sus trabajadores y recomendó a sus familiares y amigos, así se fue transmitiendo de voz a voz por conocidos y después logramos entrar al Hotel Santa Cruz y ahí nos fue muy bien con degustaciones a turistas y venta directa ahí”.
¿De dónde vine el nombre Picaflor y el Milagro?
“Colocar el nombre fue un poco complicado, queríamos algo que se identificara con el sector, Yáquil, pero ya había un vino de misa que usaba ese nombre, así que empezamos a ver que este vino debe dar identidad y eso es de familia y ahí llegó Picaflor, que es como le decía a mi abuelo, y Milagro es el nombre original del campo… porque así fue recibido. Entonces quedó algo como un milagro del abuelo.
Aquí es un trabajo en familia, como estar los papás y de repente está mi hermano trabajando conmigo, luego está mi marido, es como que ellos lo ven así. Siempre en familia”.

¿Qué apoyo del Estado han recibido?
“Bueno, hemos sido asesorados por parte de INDAP donde hay enólogo que nos va guiando en los procesos sobre todo de la vendimia, nos asesora en cuanto a la fermentación, el embotellado, el tiempo que también está en barrica en guarda. Ha sido un apoyo fundamental. Además, hemos sido apoyados por SERCOTEC en diferentes proyectos para equipamiento y hoy recibimos aporte del Gobierno Regional para realizar la Fiesta del Vino Campesino en nuestra localidad de Yáquil”.
¿Qué premios han recibido?
“Hemos mandado nuestros vinos al concurso Cata”Dor considerado el concurso más importante de América Latina y el único de la región avalado por la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) y Vinofed, Catad’Or donde no solamente se privilegia la excelencia de las grandes viñas, sino también la pasión y el trabajo de pequeños productores que, con esfuerzo y arraigo, mantienen viva la esencia del vino chileno. Hemos ganado varias medallas con todos los vinos tintos y tenemos cinco medallas de oro consecutivas con el Carmenere Gran Reserva, que ha sido el que más ha ganado medallas. También tenemos un vino que ha ganado medalla que es una mezcla de 80% Merlot y 20% Malbec…. Muy rico y equilibrado”.


¿Cuál o cuáles han sido los principales obstáculos que han tenido?
“El obstáculo sí como de primera era como venderlo. O sea, es difícil empezar con un emprendimiento y no tener a quien ofrecérselo. Pero como empezamos con la asesoría de INDAP, empezamos a salir a ferias y nos fuimos siendo conocidos y ahora ya no tenemos problemas de venta”.
¿Qué otras cepas tienen o tipo de vino?
“También tenemos vinos dulces como son Late Harvest, que está en Chardonnay, en Rosé, un naranjo dulce y un tinto dulce que ha tenido bastante aceptación en las ferias y eventos que somos invitados, siendo los más vendidos”.

¿Cómo ha sido el tema de trabajar en forma de Cooperativa?
“No es fácil, requiere de tiempo, de entender procesos y que los beneficios no son inmediatos, requiere de un trabajo en equipo muy fuerte y lo principal es que al estar constituidos desde octubre del 2020 en Covicam (Cooperativa de Viñas Campesinas de Colchagua) nos ha permitido visualizarnos y poder optar a proyectos asociativos que benefician a todos como maquinaria para embotellado, barricas para la guarda, para etiquetado y poder ser más conocidos y que nuestros vinos logren la excelencia”.
¿Qué diferencia sus vinos de otros?
“Todo hace la diferencia, desde el proceso de producción de la uva, a pequeña escala, sin químicos, privilegiando el microclima del sector, hasta el embotellado, cada botella es diferente en su color, en su etiqueta, en el diseño de la etiqueta y lo más que diferencia es que no lleva cápsula, el corcho es sellado con cera, como se hacía antiguamente, y cada botella es de una cera de color diferente, este proceso es más largo y toma su tiempo, pero el resultado es un producto único”.



¿Quién seguirá el legado?
“La familia, mis hermanos, los niños, que los hemos incluido siempre para que le vayan tomando el gusto a este trabajo, y mi padre que también es su pasión”.
Si alguien quiere visitarles y conocer el proceso ¿puede hacerlo?
“Por supuesto, siempre estamos abiertos a poder recibir a personas que quieran conocer el proceso, pueden contactar al teléfono +56 9 8338 0866”.
Finalmente Sra. Carmen, algún mensaje:
“Sin duda que el vino es un recurso patrimonial y debido a eso es que hemos querido potenciar el sector y darle un sello, así que estamos organizando una nueva versión de la Fiesta del Vino Patrimonial de Isla de Yáquil que se realizará este 21 y 22 de noviembre. Así que desde ya los invitamos que vengan en familias a disfrutar de una jornada que contará con vinos, gastronomía, música, show en vivo y diversas expresiones vinculadas a las tradiciones y al patrimonio local”.
Agradecer de parte de Diario “El Cóndor” por recibirnos y desearle todo el éxito en su nuevo desafío como la primera presidenta mujer de la Cooperativa de Vinos Campesinos periodo 2026-2028.

