Santa Cruz volvió a tropezar y profundiza su crisis tras caer ante Recoleta
Por Braulio Becerra – Unionistas 1913
Fotos: Comunicaciones DSC, Comunicaciones Deportes Recoleta
Un autogol, la expulsión de Gino Alucema y la falta de profundidad ofensiva volvieron a condenar al elenco unionista, que sumó una nueva derrota y continúa en la parte baja de la tabla.
En el Estadio Popular Leonel Sánchez Lineros, Deportes Santa Cruz volvió a dejar escapar una oportunidad clave en la lucha por salir del fondo de la tabla, cayendo por 1-0 frente a Deportes Recoleta por la fecha 11 de la Liga de Ascenso 2026. La derrota no solo golpea por el resultado. También por el trámite. El equipo santacruzano volvió a mostrar las mismas falencias que han marcado buena parte de la temporada: errores puntuales en salida, dificultades para sostener la intensidad y una preocupante dependencia ofensiva de Diego Arias.
El único gol del partido llegó temprano, a los 18 minutos, y de la forma menos esperada. Tras un balón bombeado por Felipe Báez, el arquero Juan Ignacio Dobboletta recepcionó sin problemas y buscó salir rápido desde el fondo. Sin embargo, el resbalón del portero provocó un despeje defectuoso que terminó impactando en la espalda del defensor Braian Camisassa, decretando un insólito autogol que dejó sin reacción al conjunto albiazul. La jugada terminó condicionando completamente el desarrollo del encuentro.
Hasta ese momento, el elenco dirigido interinamente por Nelson Garrido no lograba acomodarse ante la presión alta de Recoleta. El cuadro textilero mostró intensidad desde el arranque, adelantando líneas y encontrando en Felipe Báez y Branco Provoste a los principales conductores ofensivos. El juego por las bandas fue otro factor determinante. El lateral Ignacio Lara dominó constantemente el sector derecho del ataque recoletano, superando en varias ocasiones al joven Icker Quiroz y generando profundidad sobre una defensa santacruzana que volvió a verse incómoda cuando el rival aceleraba.
Con el marcador a favor, Recoleta se hizo dueño del partido. Alcanzó un 56% de posesión y generó varias aproximaciones peligrosas, principalmente mediante el delantero argentino Germán Estigarribia, quien estuvo cerca de ampliar la ventaja en más de una ocasión. En medio de ese contexto llegó otra acción que marcaría el desarrollo del encuentro. A los 31 minutos, Gino Alucema llegó tarde a un cruce sobre Javier Espinoza y recibió tarjeta amarilla. Una amonestación que terminaría siendo decisiva.
El segundo tiempo obligó a mover rápidamente las piezas. Garrido realizó modificaciones buscando mayor recuperación de balón y profundidad ofensiva, con los ingresos de Felipe Alvarado y Diego Acevedo. Y si bien Santa Cruz mostró una mejor disposición ofensiva, el panorama terminó complicándose aún más. En el minuto 55, una disputa aérea entre Alucema y Branco Provoste terminó con el volante santacruzano impactando con el codo el rostro del jugador recoletano. El árbitro Juan Ibarra, ubicado muy cerca de la acción, sancionó la infracción y mostró la segunda tarjeta amarilla, dejando al elenco unionista con diez jugadores.
Paradójicamente, fue ahí cuando Santa Cruz mostró sus mejores momentos futbolísticos. Con más empuje que claridad, adelantó líneas y comenzó a aproximarse con mayor frecuencia al arco defendido por Álvaro Salazar. Sin embargo, nuevamente faltó profundidad y precisión en el último tercio. Las principales opciones llegaron mediante Diego Arias, quien volvió a mostrarse como el jugador más peligroso en ofensiva, aunque esta vez se encontró con un sólido Álvaro Salazar, figura clave para sostener la ventaja recoletana. Más allá de algunos reclamos por posibles penales no sancionados para Santa Cruz, el arbitraje no terminó siendo determinante en el desarrollo general del encuentro.
En lo individual, Diego Plaza volvió a ser uno de los puntos más altos del elenco santacruzano, destacando por segundo partido consecutivo gracias a su despliegue, recuperación y regularidad en la mitad de cancha. También mostraron momentos correctos Diego Arias y Nazareno Romero, aunque este último debió abandonar el terreno de juego durante la primera mitad por lesión. En Recoleta, Ignacio Lara fue una de las grandes figuras del encuentro gracias a su profundidad ofensiva, mientras que el arquero Álvaro Salazar respondió con seguridad cada vez que fue exigido.
El partido también marcó el cierre del interinato de Nelson Garrido. Desde este lunes, el argentino Dalcio Giovagnoli asumirá oficialmente la conducción técnica del equipo, y de hecho estuvo presente en las tribunas junto a su ayudante Damián Ledesma observando el compromiso.
Tras el encuentro, Garrido reconoció la frustración por el resultado, aunque valoró la reacción del equipo jugando con un hombre menos. El entrenador sostuvo que la sensación era de amargura, principalmente porque consideró que Santa Cruz pudo haber rescatado al menos un empate. Felipe Alvarado también mostró autocrítica, apuntando a los detalles que terminan marcando diferencias en este tipo de partidos, aunque valoró el esfuerzo colectivo pese a la inferioridad numérica. El ambiente en el camarín reflejó el momento del equipo: silencio, frustración y la sensación de haber desperdiciado otra oportunidad importante.
Con esta derrota, Santa Cruz permanece en el penúltimo lugar con siete unidades, apenas cuatro puntos por encima del colista Rangers, mientras que Recoleta escala hasta la sexta posición y comienza a consolidarse en puestos de liguilla. Ahora, con la llegada de Dalcio Giovagnoli y un nuevo proceso comenzando, el desafío será transformar las mejoras parciales en resultados concretos. Porque el tiempo comienza a acortarse, y en Santa Cruz la urgencia ya dejó de ser una advertencia para convertirse en realidad.


