“Tuvimos que vencer nuestros propios miedos y aprender a combatir esta pandemia”
PROYECTO FONDO DE MEDIOS
“Educación, Salud y Medio Ambiente una estrategia para la prevención”
María Luz Cabello González
Enfermera Matrona, Jefe Departamento de Salud de Palmilla
Sin duda que la llegada de la Pandemia, cambio los estilos de vida de todo el mundo, donde los miedos, temores de una enfermedad desconocida atacaban la humanidad contagiando a millones y cobrando la vida de muchos.
Muy cierto es que quienes cumplieron una labor fundamental en contener lo que se venía, era nuestra Primera Línea, los funcionarios de la salud, quienes son la base para combatir el Covid-19 y que sin ellos este sistema se caería.
Según cifras, hasta fines del año pasado, 37 mil trabajadores de este sector se contagiaron y un 25% tuvo que pedir licencia médica, dejando así un déficit de personal en los hospitales y clínicas, los cuales cada día se veían más sobrepasados.
Sin lugar a dudas que “El personal de salud es el pilar fundamental de esta etapa histórica que estamos viviendo”.
Por esta razón es que conversamos con la Sra. María Luz Cabello González, Enfermera Jefa del Departamento de Salud de Palmilla, para conocer lo que tuvieron que vivir los funcionarios de la salud en Pandemia, reflejando la gran labor que han hecho miles de profesionales luchando contra esta enfermedad en Chile y el mundo.
¿Cómo fue la situación de afrontar una pandemia desconocida en el mundo?
“Todos tuvimos que aprender de una pandemia que era desconocida en el mundo entero, el manejo de una pandemia en general todo el personal de salud lo vio durante su periodo de formación a grandes rasgos, se veía distante, veíamos que alguna vez en la historia de la humanidad se combatió lo que ahora nos tocaba vivir en carne propia, con una enfermedad que no conocíamos que estaba llena de enigmas y prejuicios y de cosas que asustaban, no sólo a la población, sino también al personal de salud”.
¿Esto fue lo más difícil, afrontar algo desconocido?
“Fue muy difícil porque tuvimos que vencer nuestros propios miedos y a su vez ir aprendiendo de la pandemia. Tuvimos que comenzar a documentarnos, a entender de qué se trataba, a traspasar esta información, conocimientos y directrices que se fueron adquiriendo desde OMS, MINSAL y Servicio de Salud, para así de esta forma comenzar a elaborar protocolos internos y conformar equipos de trabajo”.
¿Hubo mucho temor, miedo?
“Hubo mucho miedo de los funcionarios de salud, no tanto por nosotros mismos como personas, sino por quienes dejábamos en casa, adultos mayores, niños u otro ser querido con enfermedades de base que los hacían ser personas vulnerables, de mayor riesgo, temíamos ser los portadores de esta enfermedad para ellos”.
¿Cómo lo hicieron, cómo lo afrontaron?
“Lo hicimos con las capacitaciones, recordando, para que estamos, que somos, para que estudiamos estas carreras, nuestros juramentos como funcionarios de salud y era el momento de salir con todo lo nuestro a dar la pelea.
Esta pandemia nos vino de golpe y tuvimos que dejar nuestros miedos y salir a ayudar a la comunidad.
Fue muy duro porque demandó esfuerzo extra de todos, fueron días, semanas, meses completos donde estuvimos avocados a combatir esto, a trazar, a acompañar, no solo desde los establecimientos de salud, sino que también desde nuestras casas, sin horarios, monitoreando a las personas contagiadas, atendiéndolas, trasladando a quienes se complicaban, sanitizando y limpiando los recintos y móviles etc., tareas donde todos han colaborado con gran pasión y amor por la gente de nuestra comuna”.
¿Qué fue lo más complejo que tuvieron que afrontar?
“Creo que lo más difícil fue el acompañamiento que hicimos a las familias en los momentos en que partía un familiar, especialmente en el hogar, fue realmente triste, tuvimos que compartir con las familias, sus penas y dolores, viviendo con ellos el no poder acompañar a sus familiares a darles cristiana sepultura en el cementerio, así de difícil, fue durísimo, tuvimos que apañarlos, debíamos ser fuertes para darles ánimo, dar todo, tal cual lo esperaban niños, abuelos, madres y padres, en fin todo el mundo esperaba esa entrega de nosotros. También tuvimos que aguantar malos tratos, malas palabras de aquellos que no entendían las cuarentenas, pero les comprendíamos su molestia, su enojo, sus temores y su impotencia, principalmente por desconocimiento.
La pandemia no solo afectaba a las familias que atendíamos, sino que también a las nuestras, que miraban el avance de esta enfermedad, sin cura y que había causado las primeras víctimas, entre ellas la de muchos funcionarios de salud en el país.
Hoy quiero agradecer a la gente por reconocer el tremendo esfuerzo de nuestros funcionarios, ha sido un hermoso y gran trabajo en equipo, donde cada uno ha entregado lo mejor de sí, sintiéndonos orgullosos de cada uno, que siguen cumpliendo un rol importantísimo en esta pandemia, somos un tremendo equipo de salud con un sello que nos hace especiales y distintos, porque nos preocupa y nos ocupa el sufrimiento del otro, somos un equipo humanizado que anhela ser mejor cada día”.
¿Qué cambios tuvieron que hacer para afrontar esta pandemia?
“Muchos, como por ejemplo, tuvimos que distribuir nuestros espacios físicos, para las áreas respiratorias y no respiratorias, accesos diferidos, controles estrictos de acceso para ir pesquisando casos sospechosos y aislarlos y que no fueran fuentes de contagio para el resto de la población.
Tuvimos que modificar la cartera de prestaciones, para evitar la presencialidad de nuestros pacientes, hubo que aprender a realizar las atenciones de manera telemática y dar las facilidades a pacientes para que accedieran a ellas.
Hubo que hacer inversiones importantes para la contención de la pandemia, en lo que es importante destacar, el apoyo permanente de la autoridad comunal”.
¿Después de 2 años de pandemia, hemos aprendido, hemos avanzado?
“Creo que, tras dos años de Pandemia, la gente ha aprendido y especialmente ha tomado conciencia del autocuidado que es sumamente importante como el uso de mascarilla, lavado frecuente de manos, entre otras y por supuesto que esto se ha reforzado con la aparición de las grandes salvadoras que fueron las vacunas.
Vimos un descenso en la gravedad de la enfermedad con las primeras dosis y con el aumento de inoculaciones esto fue transformándose como en un resfrío fuerte y donde el miedo se fue perdiendo, pero no el respeto a la enfermedad”.
¿Cuáles son los desafíos a futuro, y que nos espera?
“Creo que esta pandemia no será la primera ni la última de otras que puedan venir. Hemos aprendido mucho especialmente a continuar con las normas sanitarias junto con los cuidados y protocolos que han salvado vidas.
Siendo bien optimista, creo que a futuro volveremos a sonreír sin mascarillas, pero hay que ser cautelosos, porque todavía no hemos vuelto a la normalidad”.
¿La vacunación fue fundamental?
“Creo que han sido muchos los aportes que han traído las vacunas. La calidad de vida que nos han permitido alcanzar es innegable. Yo creo que hay muchas cosas que como sociedad nos hace falta alcanzar aún, y una de ellas es acordarnos constantemente que vivimos en comunidad y que eso significa cuidar del otro también. Las vacunas, en el fondo buscan eso, cuidar al otro y generar esta inmunidad rebaño que tanto necesitamos en estos momentos.
Sin lugar a duda, en Chile, los servicios de urgencia, públicos y privados, urbanos y rurales, adultos y pediátricos, han estado a la altura de las necesidades de salud de la población y han cumplido un rol fundamental para el manejo y abordaje de esta pandemia”.

Este Proyecto es financiado por el Fondo de Medios de la Secretaría General de Gobierno y el Consejo Regional de O’Higgins



