Lucha en el barro: Deportes Santa Cruz cayó ante Santiago Wanderers, pero ya piensa en una nueva final
El elenco unionista perdió por 3-1 frente a Santiago Wanderers en un encuentro condicionado por la expulsión de Braian Camisassa y por un campo de juego afectado por las lluvias. Pese al resultado, los dirigidos por Dalcio Giovagnoli mostraron entrega y pasajes de buen fútbol, dejando la mirada puesta en el trascendental duelo del próximo viernes.
Nota: Braulio Becerra – Unionistas 1913
Fotos: Comunicaciones DSC
La lluvia fue protagonista durante toda la semana en Santa Cruz y también terminó influyendo en un partido que aparecía como una oportunidad importante para el elenco unionista. En una cancha rápida, resbaladiza y lejos de sus mejores condiciones, Deportes Santa Cruz cayó por 3-1 frente a Santiago Wanderers en el Estadio Joaquín Muñoz García, resultado que mantiene a los albiazules en el penúltimo lugar de la Liga de Ascenso con 12 unidades, mientras que los caturros escalaron a los 32 puntos y quedaron a solo una unidad del líder Cobreloa.
El encuentro comenzó con un Santa Cruz intentando imponer condiciones mediante la presión alta y la posesión del balón. Sin embargo, Wanderers mostró desde el inicio una propuesta clara: esperar el error y explotar la velocidad de sus atacantes. En un partido trabado y de mucho roce, la apertura de la cuenta llegó a los 18 minutos cuando Dilan Portilla avanzó en velocidad por el centro del campo y recibió una infracción de Diego Plaza. Desde el tiro libre, Leandro Navarro ejecutó con precisión y dejó sin opciones a Juan Ignacio Dobboletta para decretar el 1-0.
El primer tiempo encontró a un elenco santacruzano con mayor intención de juego, aunque sin la profundidad necesaria para vulnerar la sólida estructura defensiva porteña. La jugada que terminó marcando gran parte del desarrollo ocurrió a los 28 minutos, cuando Braian Camisassa fue expulsado tras impactar con un fuerte codazo al defensor Sergio Felipe en una acción disputada dentro del área wanderina. Con un hombre más, el Decano encontró mayores espacios para inquietar el arco local, aunque sin lograr ampliar la diferencia antes del descanso.
La segunda mitad comenzó de la peor forma para los dirigidos por Dalcio Giovagnoli. Apenas transcurrían dos minutos cuando Joaquín Silva ganó línea de fondo y asistió a Ignacio Flores, quien ingresó hasta el área chica para luego ceder hacia atrás y permitir que Cristóbal Ponce marcara el 2-0. El golpe parecía definitivo, pero Santa Cruz reaccionó mostrando una actitud que ha sido una constante durante las últimas semanas.
Con Nicolás Barrios transformado en el principal agente ofensivo, los unionistas comenzaron a generar peligro por ambas bandas. La insistencia tuvo premio a los 57 minutos cuando un centro desde la derecha terminó encontrando un despeje defectuoso de Sergio Felipe, situación que aprovechó Nadir Zeineddin para descontar y devolver la ilusión a las 678 personas presentes en el reducto santacruzano.

El descuento revitalizó a los locales. Durante varios pasajes del segundo tiempo, Santa Cruz se volcó en ataque buscando la igualdad y encontró en Nicolás Barrios a su futbolista más desequilibrante. El extremo complicó constantemente a la defensa wanderina, moviéndose por ambos sectores del frente de ataque y obligando a constantes coberturas defensivas. Sin embargo, la salida del propio Barrios a los 62 minutos terminó siendo un punto de inflexión. Sin su principal arma de velocidad, el conjunto albiazul perdió profundidad y terminó concentrando sus ataques por el sector derecho, donde la defensa visitante respondió con solvencia.
Wanderers también sufrió la expulsión del recién ingresado Alexander Dubó, quedando ambos equipos con diez jugadores. No obstante, cuando Santa Cruz parecía más cerca del empate, apareció la eficacia de un equipo que pelea en la parte alta de la tabla. A los 82 minutos, un remate de Axel Herrera fue contenido por Dobboletta, pero el rebote quedó servido para Vicente Vargas, quien definió con calidad para sentenciar el definitivo 3-1.
Más allá de las expulsiones, el arbitraje de Gastón Phillipe tuvo una actuación correcta y no incidió directamente en el resultado del encuentro, en un compromiso que estuvo condicionado principalmente por el estado del terreno de juego y por las circunstancias propias del desarrollo futbolístico.
Tras el encuentro, desde el cuerpo técnico existía la sensación de que el marcador fue demasiado castigo para lo mostrado en cancha. El ayudante técnico Carlos Ramírez, quien enfrentó a los medios de comunicación, transmitió el análisis realizado por Dalcio Giovagnoli, señalando que «el partido no condice con lo que pasó en la cancha. Jugamos 50 minutos con uno menos, eso te va desgastando, es difícil. Se hizo un partido donde por voluntad y actitud no tenemos nada que decirle a los muchachos». Además, agregó que «el partido se pierde por detalles que hay que seguir ajustando, como adecuarnos cuando jugamos con 10. Los detalles hacen la diferencia y esos minutos con uno menos pasaron la cuenta».
Una mirada similar tuvo el capitán Juan Ignacio Dobboletta, quien reconoció las falencias mostradas por el equipo. «Cometimos muchos errores, dimos una ventaja al rival y no alcanza. Tenemos que redoblar los esfuerzos, estuvimos bien en la entrega, pero nos falta», sostuvo el arquero. Pensando en el próximo desafío, añadió que será un «partido durísimo el próximo viernes» y expresó su deseo de que el VAR pueda estar operativo para disminuir los márgenes de error.
Por su parte, Hugo Herrera destacó el crecimiento futbolístico del equipo pese a la derrota. «Nos siguen pasando infortunios, te hacen dudar si estamos bien. El trabajo nos ha dado mejoras en el juego y en el funcionamiento, y vamos a seguir insistiendo», afirmó. El volante también remarcó el aspecto anímico del plantel al señalar que «en lo psicológico estamos fuertes, muy unidos, y vamos a trabajar esta semana para dar vuelta la página y poner todo el corazón en el partido que viene».
El ambiente en camarines era de evidente tristeza por dejar escapar puntos importantes, aunque también existía una sensación compartida de convicción respecto al camino recorrido. La entrega mostrada en cancha y la competitividad exhibida incluso jugando gran parte del partido con un hombre menos fueron aspectos valorados internamente por el plantel.
Ahora todas las miradas apuntan al próximo viernes 7 de agosto, cuando Deportes Santa Cruz vuelva a saltar a la cancha en un encuentro que aparece como una nueva final en la lucha por escapar de la zona baja de la tabla. Mientras tanto, la dirigencia continúa trabajando en la conformación del plantel para el segundo semestre. En las tribunas del Joaquín Muñoz García estuvo presente Pablo Brito, extremo que debería ser oficializado durante las próximas horas como nuevo refuerzo unionista. A ello se suma la inminente llegada del delantero Yashir Pinto, proveniente del fútbol tailandés, incorporaciones que buscan fortalecer un equipo que, pese a la derrota ante Wanderers, sigue mostrando señales de crecimiento y mantiene intacta la convicción de revertir su situación en el campeonato.

