Cambio climático, la incertidumbre para Chile
PROYECTO FONDO DE MEDIOS
“Educación, Salud y Medio Ambiente una estrategia para la prevención”
Sin lugar a dudas que hoy la situación en Chile, es compleja por el calentamiento global, la sequía y medio ambiente. Estudios indican que el 72% de la superficie de Chile sufre de sequía en algún grado. 156 de las 345 comunas del país presentan riesgo de desertificación, amenaza que podría afectar a más de seis millones de habitantes (38% de la población).
Es por esta razón que tuvimos una conversación con el subsecretario de Agricultura José Guajardo Reyes, sobre la problemática que hoy vivimos, a través de esta iniciativa financiada por el Fondo de Medios de Comunicación Social del Ministerio Secretaría General de Gobierno y el Consejo Regional de O’Higgins.

¿Cuál es la situación real en Chile y en especial en nuestra región a raíz de la sequía y el cambio climático?
“La situación nacional, respecto de la sequía, es grave. El país enfrenta una realidad climática adversa que se expresa en una de las sequías más prolongadas, extensas territorialmente hablando y severas de las que se tenga registro, lo que ha expuesto al sector silvoagropecuario a un déficit hídrico continuo por más de 10 años. A septiembre de 2022, entre las regiones de Coquimbo y Los Lagos, hay 275 comunas de Chile bajo emergencia agrícola por déficit hídrico. En la Región Metropolitana se han declarado 20 comunas con emergencia agrícola. Respecto del cambio climático, se espera, de acuerdo con todas las proyecciones, que las precipitaciones disminuyan y que las temperaturas aumenten. Esto nos obliga a replantear la producción agrícola puesto que se dispondría de menos recursos hídricos para el riego -también en el secano- y, por otro lado, la demanda de agua de los cultivos sería mayor, atendiendo al incremento de la temperatura.
Para las comunas del secano de la Región de O’Higgins se espera una disminución aproximada entre un 15% a 20% de la precipitación media anual y un aumento de la temperatura media en aprox. de +2° C, hacia mediados de siglo. Estas condiciones futuras, representan las principales amenazas para el uso sostenible de la tierra y el suministro de agua. En atención a lo anterior, estamos trabajando en el Ministerio de Agricultura en enfrentar esta situación. Así, se han creado diversos comités y grupos técnicos que se encuentran trabajando en establecer medidas de mitigación y adaptación, tanto a la sequía -en lo inmediato- como al cambio climático”.
¿Cuáles han sido los problemas más graves que han tenido que afrontar ustedes como Ministerio de Agricultura a raíz de la sequía?
“Como mencioné previamente, la declaración de emergencia agrícola en 275 comunas es algo sumamente complejo, ya que implica que hay agricultores y agricultoras que están con importantes problemas para producir, lo que afecta la seguridad alimentaria. Por eso, hemos aunado los esfuerzos, y creado el programa Siembra por Chile, para apoyar la seguridad y soberanía alimentaria y la reactivación económica. La falta de agua va aparejada de otras complicaciones del cambio climático, como la presentación de plagas que no estaban presentes en nuestro país, de lo cual también este ministerio se hace cargo”.
En muchas regiones, el caudal de arroyos y ríos se redujo entre un 50 y más del 90%. Los embalses se secan. La situación de los últimos meses con intensa lluvia y gran cantidad de nieve en la cordillera ha bajado en cierto sentido la gravedad de la falta de agua en la zona central
“Efectivamente, las lluvias y la nieve de este invierno han dado un respiro, pero no hay que relajarse, y hay que continuar cuidando el recurso hídrico, y generar políticas de largo plazo que consideren esta situación, ya que el cambio climático es una condición que llegó para quedarse, no es una situación que se va a revertir”.
El rendimiento de las cosechas de los pequeños agricultores es cada vez menor ¿Qué medidas de mitigación están llevando a cabo para ellos ya sea en aquellos en el rubro ganadero, como por los que desarrollan agricultura familiar campesina y no tienen agua para regadío?
“En primer lugar, señalar que hay tres programas de riego en Indap, que están asociados a la agricultura familiar campesina: Programa de Riego Intrapredial (PRI), Programa de Riego Asociativo (PRA) y Bono Legal de Aguas (BLA). Actualmente, estamos fortaleciendo estos programas y adecuado los topes máximos de recursos financieros de ellos, con el fin de reflejar el alza de costos asociada a éstos.
Por otro lado, estamos trabajando fuertemente en impulsar la formulación de una Nueva Ley de Riego, a través del ingreso al Congreso Nacional de una indicación sustitutiva que, entre otras cosas, permita mayor equidad en el acceso a los recursos del programa, con un énfasis en la agricultura familiar campesina, las mujeres y los pueblos originarios. Con esto buscamos lograr una transición hídrica justa para fortalecer la adaptación al cambio climático de campesinos y campesinas.
Junto a ello, estamos trabajando fuertemente en lograr que los beneficios de la Comisión Nacional de Riego lleguen a todos los productores y productoras, con énfasis en los más pequeños, situación que obliga a adaptar y mejorar los instrumentos de esta institución a esta realidad”.
¿El futuro se ve incierto debido al cambio climático?
“Así es, el cambio climático pone una importante cuota de incertidumbre respecto de los patrones climáticos (de lluvias, temperatura y heladas) a los que estábamos acostumbrados. Es por ello que es tan importante anticiparse y adaptarse a estas nuevas condiciones”.
¿Qué podemos hacer como sociedad y que están haciendo como ministerio para mejorar esta situación?
“Como sociedad y como Ministerio tenemos la responsabilidad y urgencia de reaccionar ante la crisis a la que nos enfrenta el cambio climático.
Todos y todas podemos aportar a este desafío. Podemos cambiar nuestro comportamiento en varias cosas cotidianas, como por ejemplo, disminuir el desperdicio de alimentos en nuestras casas, hacer un uso racional del agua con duchas más cortas, reutilizar las aguas grises domiciliarias, minimizar el uso de plástico de un solo uso, con bolsas de género o usando envases reutilizables.
Desde al ámbito del Estado, el Ministerio de Agricultura se encuentra elaborando el segundo Plan de Adaptación al cambio climático del sector silvoagropecuario. Este Plan se ha elaborado participativamente, en un proceso amplio e inclusivo, contemplando el desarrollo de talleres en las 16 regiones del país, desde donde se recogieron las problemáticas asociadas al cambio climático y a nuestro sector y sus posibles soluciones.
A partir de ello, se priorizaron las medidas y acciones que se convertirán en el nuevo plan de adaptación sectorial. La implementación de este plan estará a cargo del Ministerio y sus instituciones, y se desarrollará en los próximos 5 años.
Es relevante mencionar que, entre las medidas priorizadas en todas las regiones y macrozonas, el recurso hídrico tiene la primera prioridad.
En la región de O’Higgins en particular desarrollamos con recursos del Fondo de Adaptación del cambio Climático un proyecto modelo para la resiliencia de los campesinos y campesinas de nuestro secano costero e interior. Este proyecto que se encuentra en su fase de cierre, está dando origen a 3 nuevas propuestas tanto en el Fondo de Adaptación como en el Fondo Verde del Clima y que estamos seguros pueden traer alivio a las comunidades más postergadas”.
Podemos afirmar que ¿El agua para consumo humano está garantizado?
“Sin lugar a dudas el agua para consumo humano es la prioridad, y es un compromiso del gobierno avanzar para garantizarlo. En ese sentido, les cuento que en abril de este año se constituyó el Comité Interministerial de Transición Hídrica Justa, donde uno de sus ejes de trabajo es el Consumo humano resiliente con un foco en el derecho humano al agua y al saneamiento, y en el uso del agua para la producción de alimentos, que tiene que ver con la seguridad y soberanía alimentaria.
Adicionalmente, en el marco de la implementación de la modificación al código de aguas, este comité coordinará la creación de Consejos de Cuenca en cada una de las regiones del país, priorizando el consumo humano de agua y el uso racional de este recurso para actividades productivas”.
¿Se han aprobado medidas especiales para el sector agrario?
“En materia de agua para riego, como ya mencioné, las medidas van por fortalecer los instrumentos de riego que tenemos, con un importante énfasis en la equidad social y la sustentabilidad ambiental. En lo que respecta al consumo humano en territorios rurales, en el marco del Comité Interministerial de Transición Hídrica Justa, el MOP deberá implementar la ley de Servicios Sanitarios Rurales, y como ya señalamos, las reformas al Código de Aguas”.
¿Qué se espera para los meses más complejos como son de primavera y verano?
“Atendiendo a la emergencia hídrica y al inicio formal de la temporada de riego a partir de septiembre, se espera una mayor demanda de agua en general y que dicha demanda se acreciente aún más durante el verano. Ello nos obliga a desplegar mayores esfuerzos y recursos en materia de eficiencia en el uso del agua. Como Ministerio de Agricultura estamos trabajando, a través de distintos planes y programas, en mejorar la infraestructura de riego, incrementando, por ejemplo, la eficiencia de conducción, distribución y aplicación del riego. No obstante lo anterior, hacemos un llamado a la ciudadanía a ser más conscientes en el uso del agua, a todo nivel”.
¿Prevén ustedes que esta situación que vivimos hoy, podría acrecentarse con el paso de los años, en torno a sequía y cambio climático sino se toman medidas como comunidad y estado?
“Diversos estudios, tanto nacionales, como internacionales, nos señalan que si no logramos disminuir de forma importante las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), causantes del cambio climático, llegaremos a un punto crítico, donde se generarían mayores consecuencias de las ya sufridas por este fenómeno. Si logramos avanzar en mitigar los GEI, de igual manera, los efectos del cambio climático se mantendrán por varias décadas, por lo que la adaptación es clave, sobre todo en el sector agrícola que depende de las condiciones del clima para sus operaciones.
Lo que sabemos es que la mega sequía que vivimos, ha superado varios récords históricos. Ella ha coincidido con los años más cálidos en los últimos 100 años. Ha registrado el mayor número de años consecutivos con precipitaciones deficitarias (6 años entre 2010 y 2015) y registra el mayor número de años consecutivos con déficit hídrico superior a los 1.000 mm/año. Además, en todo el mundo se ha visto avanzar la aridez sobre regiones agrícolas, y Chile no es la excepción.
Todo esto incide en que la escasez de agua es la mayor amenaza que nos trae el cambio climático, y que debemos aumentar los esfuerzos en materia de gestión hídrica, pero también otras medidas para disminuir la vulnerabilidad del sector y generar resiliencia en los sistemas agrícolas y en los medios de vida de agricultores y agricultoras. Como ya señalé, el Ministerio en respuesta a estos desafíos, está elaborando el segundo plan de adaptación al cambio climático sectorial, y, paralelamente, se están implementando una serie de compromisos adicionales para enfrentar esta situación, como restauración, reforestación y conservación de cuencas, construcción de obras de riego, creación de capacidades en agricultores y agricultoras, entre otras”.
Muchas gracias Subsecretario.


Este Proyecto es financiado por el Fondo de Medios de la Secretaría General de Gobierno y el Consejo Regional de O’Higgins

