El sector vitivinícola cuida del medio ambiente a través de la innovación y sostenibilidad
PROYECTO FONDO DE MEDIOS
» Cuidado ambiental tarea de tod@s»
Hablamos con Raquel Calatayud Gerente de Sostenibilidad, Calidad e I+D de Viña Los Vascos.

Sin lugar a dudas el sector vitivinícola se ha enfocado en cuidar del medio ambiente a través de la innovación y sostenibilidad. La notable incidencia de los efectos del cambio climático sobre el vino lo ha convertido en un agente propulsor de soluciones innovadoras.
Tal cual cuenta en su estudio denominado “Una vitivinicultura sustentable e inocua para la región de O´Higgins” de los Editores: Pilar Gil Montenegro y Daniel Knopp, al hablar de sustentabilidad o sostenibilidad, nos referimos a la “cualidad de poder mantenerse por sí mismo, sin ayuda exterior y sin agotar los recursos disponibles”. Más específicamente, agricultura sustentable se refiere a “actividad agropecuaria que se apoya en un sistema de producción que tenga la aptitud de mantener su productividad y ser útil a la sociedad a largo plazo, cumpliendo los requisitos de abastecer adecuadamente de alimentos a precios razonables y de ser suficientemente rentable como para competir con la agricultura convencional, preservando los recursos naturales productivos”. La definición anterior considera los 3 pilares o enfoques fundamentales de la producción sostenible, cuales son 1) el pilar medioambiental, 2) el pilar económico y 3) el pilar social.

Es así como en este reportaje de Diario El Cóndor de Santa Cruz, mediante el proyecto denominado “Cuidado Ambiental Tarea de Tod@s”, proyecto que llega a sus hogares gracias al Financiamiento del Ministerio Secretaría General de Gobierno, FFMCS 2023 y Consejo Regional de O’Higgins, que está enfocado en entregar una mirada al cuidado del medio ambiente, quisimos conocer el gran trabajo que se lleva a cabo en una de las más afamadas viñas de nuestra zona y en el extranjero, mediante la experiencia de Raquel Calatayud Gerente de Sostenibilidad, Calidad e I+D de Viña Los Vascos, quien nos cuenta que Viña Los Vascos ubicada en el sector de Puquillay de la comuna de Peralillo, cuenta con una planta de tratamiento de riles, que son residuos industriales líquidos que en el caso de esta viña son todas las aguas que se utilizan para lavar cubas y maquinarias y cuyo líquido no puede ir al sistema sanitario porque no es un agua sanitaria.
Nos indica todo esto porque deben ser tratadas para que estas aguas industriales deban llegar a tener parámetros de calidad para que puedan tener distintos usos y que están regulados por la legislación y por el marco normativo ambiental.
Estas aguas industriales de la viña se caracterizan por tener un PH ácido en algunos momentos de la estacionalidad y donde obviamente el vino tiene este PH 3 y 4, por lo cual las características van variando.
Señala la profesional que hay distintos sistemas para tratar los riles de la industria vitivinícola, existiendo sistemas que se basan en la aireación activa que consiste en burbujear aire para que haya oxígeno y se degrade los sólidos suspendidos que pueda haber en este ril.
Los sistemas de aireación demandan bombas muy potentes y que están trabajando muchas horas por lo cual pueden ser sistemas efectivos, pero demandan mucha energía, nos explica, y existen sistemas basados en decantación pero se necesitan tiempos muy largos con superficies muy amplias donde puedan decantar estos volúmenes y además existiendo el problema de los lodos, que además hay que tratar de alguna manera.
Como viña, plantea la profesional, se quería modernizar la planta de tratamiento que se basaba en dos etapas, aireación y decantación, pero como querían ampliarse y modernizar realizaron un cambio tecnológico buscando opciones de tratamiento de riles más sustentables y respetuosas con el medio ambiente.
Es así como se llegó a trabajar con una empresa chilena llamada BioFiltro que cuenta con más de 10 años de trabajo y más de 20 años de I+D en vermifiltración, reutilización de agua, disminución de desechos y regeneración de suelo. Ellos desarrollaron un sistema basado en la degradación de estos sólidos que realiza un ecosistema que conforman microrganismos y lombrices, vale decir consiste en hace un humus compostando el residuo industrial líquido.
Este proyecto ambiental consiste en conformar un gran lecho, que en el caso de Viña Los Vascos en 2,000 metros de superficie y 1 metro de altura, el cual está formado por chip de madera y drenes impermeabilizados para que no haya contacto con las napas, y en este lecho hay aspersores y se va regando con el ril de la bodega a medida que va saliendo junto con inocular poblaciones de microorganismos y lombrices y que luego comienza a polinizar para dar como resultado una gran cama de lombricultura.
Cabe mencionar que todos los sólidos que van quedando en este lecho, se van consumiendo por los microorganismos y lombrices, para luego el ril tratado sale al final con una gran calidad que es un agua muy limpia y cualitativa lo que es utilizado posteriormente para regar los mismos cultivos de la viña, lo que está totalmente regulado.
En resumen, toda el agua industrial generada se valoriza y se utiliza totalmente y que hoy por hoy es la viña que produce la uva de su vino Ícono.
Señala muy emocionada que esta labor les llena de mucho orgullo porque valorizan lo que en un principio es un residuo industrial líquido, tomando en cuenta que el recurso hídrico hoy es más escaso y valioso, sumado a que los chips de maderas que se van consumiendo por microorganismos se transforman en humus que, en 2 a 3 años, es retirado y se utiliza como un excelente fertilizante natural y que es utilizado en los propios viñedos.
Sin duda que para quienes laboran en Viña Los Vascos es un proyecto hermoso, nos plantea, porque es un ejemplo de la economía circular, lo que en resumen es como hacer que un residuo lo transformo en materia prima o en un producto valioso y cuyos costos son bastante bajos, además.
Raquel Calatayud nos cuenta que esta fue una iniciativa propia de Viña Los Vascos, porque independiente que haya una obligación legal de tratar los residuos industriales líquidos y sólidos, se quiso ir a la vanguardia, al igual que otras empresas vitivinícolas en Chile.
Legalmente uno no está obligado a utilizar un sistema u otro siempre que a nivel ambiental no haya un impacto negativo. Señala que la empresa lo hizo por un tema de responsabilidad ambiental y voluntad y además se le dio más peso, que el criterio económico, fue el gran aspecto de la sostenibilidad como el consumo de energía, generación de olores, la generación de ruido, la valorización del residuo.
Finalmente indicó que ojalá el resto de las empresas, en la medida de sus capacidades, puedan avanzar en prácticas medioambientales y sociales, con tecnologías que siempre ayudan mucho y son un gran aporte hacia la comunidad local y global, siendo un sistema no sólo para las viñas, sino que para la agricultura en general. Además, puntualizó que cualquier municipalidad podría instalar una tecnología de este tipo para tratar las aguas sanitarias de su comuna como ocurre en otros países del mundo y que se no sea una acción de la empresa privada, sino que también pública.
“Este Proyecto es financiado por el Ministerio Secretaría General de Gobierno, FFMCS 2023 y Consejo Regional de O’Higgins”





