Santa Cruz dominó, pero volvió a pagar caro sus errores y cayó ante San Felipe
El cuadro unionista fue protagonista durante gran parte del encuentro, pero la falta de eficacia y las desatenciones defensivas terminaron marcando una dura derrota 3-1 en el Joaquín Muñoz García.
Por: Braulio Becerra – Unionistas 1913
Fotos: Comunicaciones DSC
Hay derrotas que duelen más que otras. No solo por el resultado, sino por la forma. Y lo ocurrido en el Estadio Joaquín Muñoz García dejó esa sensación en Deportes Santa Cruz, que cayó por 3-1 ante Unión San Felipe por la octava fecha de la Liga de Ascenso 2026. Ante 969 espectadores y con cerca de 50 hinchas visitantes, el conjunto santacruzano mostró desde el inicio su intención de ser protagonista. Con un 63% de posesión y 26 aproximaciones al arco, el equipo dirigido por John Armijo asumió el control del partido, pero volvió a evidenciar una de las principales falencias de su temporada: la falta de eficacia en el último tercio.
El primer tiempo tuvo un claro dominio local. Santa Cruz volcó su juego por las bandas, aprovechando las subidas de Icker Quiroz y la amplitud generada en ataque para abastecer constantemente a Diego Arias. El delantero, nuevamente eje ofensivo, fue el principal receptor de un equipo que buscó romper la defensa rival con centros y juego directo en área contraria. Sin embargo, cuando el control parecía traducirse en ventaja, llegó el golpe visitante. A los 25 minutos, tras un tiro de esquina ejecutado por el capitán Gonzalo Jara, el defensor Bayron Guajardo se desmarcó en el área chica y, sin oposición, conectó un potente cabezazo para marcar el 0-1. El gol volvió a exponer una debilidad recurrente en el equipo: la defensa en balón detenido.
Pese al impacto, Santa Cruz no cambió su propuesta. Continuó presionando y generando volumen ofensivo hasta encontrar el empate en el tiempo agregado del primer tiempo. Un pase filtrado de Hardy Cavero dejó a Diego Arias en posición de remate, siendo derribado por Kevin Serrano dentro del área. El árbitro Juan Ibarra no dudó y sancionó penal. El propio Arias se encargó de ejecutar, colocando el balón en el rincón izquierdo del arco y anotando su décimo gol en el campeonato, consolidándose como máximo goleador. El 1-1 al descanso reflejaba el dominio territorial del local, pero también dejaba abierta la interrogante sobre su capacidad para sostener el ritmo y capitalizar sus oportunidades.

El segundo tiempo confirmó esas dudas. Santa Cruz mantuvo la posesión, pero perdió claridad. El equipo se fue cargando de ansiedad, abusando del juego directo y de los centros al área. Hardy Cavero y Braian Camisassa se adelantaron constantemente, transformándose en generadores de juego desde el fondo, pero dejando espacios que terminarían siendo determinantes. San Felipe, por su parte, ajustó su planteamiento. El técnico Luis Landeros leyó el partido, reorganizó sus líneas y apostó por la transición rápida. Y encontró premio.
En el minuto 90, cuando Santa Cruz tenía ocho jugadores en campo rival, llegó la jugada que definió el encuentro. Un pelotazo de más de 70 metros desde el fondo encontró a Bairo Riveros, quien ganó la espalda de la defensa, eludió a Cavero y luego a Juan Ignacio Dobboletta para marcar un gol que silenció el estadio. El golpe fue definitivo. En el minuto 90+7, Agustín Fontana aprovechó un pase filtrado de Ignacio Jara para sellar el 1-3 final, cerrando un partido que dejó más dudas que certezas en el cuadro local.
Más allá del resultado, hubo rendimientos individuales a destacar. El canterano Icker Quiroz fue elegido la figura de Santa Cruz por la transmisión de Unionistas1913, cumpliendo un correcto desempeño en una de las pocas zonas donde el equipo logró sostener regularidad. El encuentro también marcó el regreso de Hardy Cavero a la titularidad, mientras que la ausencia del arquero suplente Maximiliano Henríquez obligó a incluir a Martín Quezada en la banca.
Tras el partido, el técnico John Armijo fue autocrítico. Reconoció que el primer gol afectó el desarrollo del encuentro y volvió a enfatizar los problemas en balón detenido y en la defensa de las transiciones ofensivas. Además, señaló que el equipo genera volumen de juego, pero no logra concretar, lo que termina desgastando al plantel y favoreciendo a rivales más pragmáticos.
Desde el plantel, el capitán Juan Ignacio Dobboletta reflejó el sentir del grupo: rabia, impotencia y la conciencia de que aún hay mucho por corregir si se quiere salir de la parte baja de la tabla. El camarín, tras el pitazo final, fue reflejo de ese momento. Silencio, frustración y un golpe duro para un equipo que necesitaba hacerse fuerte en casa.
Con este resultado, San Felipe escala al undécimo lugar con nueve puntos, mientras Santa Cruz cae al penúltimo puesto con seis unidades, profundizando un inicio irregular de campeonato. El próximo desafío será exigente: visita a Unión Española en el Estadio Santa Laura. Una nueva oportunidad para un equipo que necesita transformar su propuesta en resultados concretos. Porque en esta categoría, dominar no basta.


