Santa Cruz rescata un punto, pero sigue al debe en ofensiva: la falta de gol vuelve a pasar la cuenta ante Unión Española
El cuadro unionista igualó 1-1 frente a Unión Española en el Joaquín Muñoz García. Mathías Pinto fue la gran figura de la jornada con un golazo y una actuación sobresaliente, pero la escasa producción ofensiva de los atacantes volvió a encender las alarmas en un equipo que sigue peleando en la parte baja de la tabla.
Nota: Braulio Becerra – Unionistas 1913
Fotos: alairelibre.cl – El Rancagüino
La presión era evidente en Santa Cruz. Con Rangers acortando distancias en la lucha por evitar el descenso y una Unión Española instalada en puestos de liguilla, el compromiso aparecía como una verdadera final para los dirigidos por Dalcio Giovagnoli. Finalmente, el elenco albiazul logró rescatar un empate 1-1 ante los hispanos, aunque la sensación fue ambigua: el punto suma, pero las dificultades ofensivas siguen siendo una preocupación constante.
Ante 1.514 espectadores en el Estadio Joaquín Muñoz García y con cerca de 200 hinchas visitantes presentes, el conjunto santacruzano volvió a evidenciar dos caras muy distintas. Una primera mitad deslucida y ampliamente dominada por la visita, y un segundo tiempo donde logró equilibrar las acciones gracias al empuje de su mediocampo y a la inspiración de Mathias Pinto.
El encuentro comenzó con un Santa Cruz agresivo en la presión y volcado en campo rival. Sin embargo, ese buen arranque se diluyó rápidamente. A los 14 minutos, Patricio Rubio filtró un balón por el sector derecho para Kevin Contreras, quien llegó hasta línea de fondo y sacó un centro que se le escapó de las manos a Juan Ignacio Dobboletta. La pelota quedó servida para Andrés Vilches, que de cabeza decretó el 0-1. La acción fue revisada por el VAR por una eventual posición adelantada de Contreras, pero finalmente el tanto fue validado.
El gol golpeó profundamente al conjunto local. Desde ese momento, Unión Española tomó el control absoluto del partido, dominando la posesión y encontrando espacios especialmente por el sector derecho. Renato Cordero se transformó en el eje del mediocampo hispano, mientras Kevin Contreras complicó constantemente a la última línea santacruzana. Dalcio Giovagnoli reconoció posteriormente que «el equipo en el primer tiempo no fue bueno para Santa Cruz«, una apreciación que reflejaba fielmente lo observado en cancha. El cuadro unionista nunca encontró respuestas desde sus delanteros, que tuvieron una jornada particularmente baja en rendimiento.
La segunda mitad mostró una versión más competitiva de Santa Cruz. Con Mathías Pinto tomando protagonismo en la zona media y Gino Alucema liderando la recuperación, el local comenzó a adelantar líneas y disputar la posesión de igual a igual frente a un rival técnicamente superior. La recompensa llegó a los 59 minutos. Tras un despeje de Rodrigo Alarcón, la pelota quedó en poder de Mathías Pinto. El volante se perfiló desde fuera del área y sacó un zurdazo extraordinario que se clavó en un rincón del arco defendido por Julio Fierro. Un golazo que hizo estallar al Joaquín Muñoz García y que, además, confirmó el gran momento futbolístico que atraviesa el mediocampista. El propio Pinto reconoció después del partido que «el gol lo venía buscando, no ha sido un buen año para mí, tuve una lesión grave a principio de año y estuve dos meses y medio fuera«, reflejando el complejo proceso que ha debido enfrentar durante la temporada.
Hasta ese momento, el volante era por lejos la figura del encuentro. Por eso, cuando Giovagnoli decidió sustituirlo, el público reaccionó con evidentes muestras de desaprobación. El técnico explicó posteriormente que «vimos que Mathías lo queríamos llevar progresivamente, notamos un cierto cansancio y quisimos balancear la zona media. Por ahí hubo una merma en el ataque, pero no creo que se haya arriesgado el resultado por ese cambio«. Lo cierto es que la salida de Pinto modificó completamente el trámite del encuentro. Santa Cruz perdió profundidad, perdió claridad y volvió a evidenciar sus limitaciones ofensivas. Juan Delgado, Nadir Zeineddin y Pablo Brito completaron una actuación muy discreta, sin generar peligro real sobre el arco hispano.
La tercera gran incidencia llegó cuando Nazareno Romero fue expulsado tras un fuerte codazo sobre Renato Cordero. La acción fue revisada por el VAR y correctamente sancionada por el árbitro Juan Sepúlveda, quien tuvo una actuación sobria y sin incidencias relevantes en el desarrollo del encuentro. Con un hombre más, Unión Española retomó el control de las acciones y estuvo cerca de quedarse con los tres puntos. Sin embargo, Dobboletta pasó de villano a figura parcial, respondiendo de gran manera ante una clara ocasión de Patricio Rubio y manteniendo vivo al conjunto santacruzano. El arquero asumió su responsabilidad en el primer gol y valoró la reacción colectiva del equipo. «A pesar de mi error de no querer regalar un córner al rival termino confiándome y regalando un gol, el equipo se sobrepuso y rescatamos un punto; siempre es mejor un punto que cero«, señaló.
Más allá del resultado, la gran conclusión que deja el encuentro es que Santa Cruz sigue dependiendo excesivamente de sus mediocampistas para generar fútbol. La falta de contundencia ofensiva vuelve a transformarse en un problema serio para un equipo que necesita sumar con urgencia.

Giovagnoli destacó que «el equipo se vio mucho mejor, más entero, más ordenado, y eso da un mensaje esperanzador para todos«, mientras que Gino Alucema reveló que durante la semana existió una conversación importante dentro del plantel. «Lo tomamos con mucha convicción, tuvimos una charla muy importante en la semana y pudimos mostrarlo el segundo tiempo. Con los ajustes fuimos el equipo que entrenó durante la semana. Lo vamos a sacar adelante«, afirmó.
En una línea similar, Mathías Pinto dejó una de las reflexiones más potentes de la jornada. «Tenemos que hacer una autocrítica todos. Porque el próximo año cada uno toma su rumbo, pero la gente es la que queda acá, la gente que viene al estadio y la gente que trabaja detrás de nosotros es la que queda sin pega si descendemos. Los grandes tenemos que dar la cara y jugar poniendo huevos«, sostuvo.
También el presidente Alex Orellana abordó el complejo momento institucional y deportivo que atraviesa la institución. «Este año nos ha tocado bailar con la fea, tratando de que no nos pisen la cola. Los muchachos tienen todas las ganas y en esta división pesa mucho no poder entrenar con normalidad«, comentó, reiterando además su respaldo al cuerpo técnico: «tener a Dalcio acá es un acierto, porque es un gran técnico«.
Con este empate, Unión Española se mantiene en la sexta posición con 35 unidades, mientras que Deportes Santa Cruz continúa en el decimoquinto lugar con 18 puntos, manteniendo apenas tres unidades de ventaja sobre Rangers de Talca.
El ambiente en el camarín fue de autocrítica más que de conformidad. Existe conciencia de la delicada situación en la tabla, pero también la convicción de que la imagen mostrada durante el segundo tiempo puede transformarse en un punto de partida para afrontar las fechas decisivas que restan.
Ahora el desafío será aún mayor. Este miércoles, Santa Cruz deberá viajar hasta el Estadio Tierra de Campeones para enfrentar a Deportes Iquique. Una nueva final para un equipo que mostró señales de mejoría, pero que sigue necesitando respuestas urgentes de una delantera que continúa sin aparecer cuando más se necesita.


