Santa Cruz volvió a fallar en la definición y profundiza su crisis tras caer en Santa Laura
El cuadro unionista mostró momentos de control en el juego, pero la falta de contundencia y los errores defensivos lo condenaron en la derrota 2-0 frente a Unión Española.
Braulio Becerra – Unionistas 1913
Fotos: Comunicaciones DSC
En el siempre imponente Estadio Santa Laura – Universidad SEK, conocida como la “Catedral del Fútbol Chileno”, Deportes Santa Cruz sumó una nueva frustración. Esta vez fue derrota por 2-0 ante Unión Española, en un partido que volvió a exponer las mismas falencias que han marcado su irregular inicio en la Liga de Ascenso 2026.
Ante 3.026 espectadores, con cerca de un centenar de hinchas santacruzanos que se hicieron sentir en la galería norte, el equipo albiazul intentó tomar el protagonismo desde el inicio. Y por momentos lo consiguió. Tuvo la posesión del balón, generó aproximaciones y se instaló en campo rival. Pero otra vez, esa superioridad no se tradujo en goles.
El primer tiempo fue parejo en el trámite. Santa Cruz movió el balón con mayor continuidad, mientras que el conjunto hispano apostó por la velocidad de sus extremos, encontrando en Mitchell Wassenne y Ulises Ojeda sus principales armas ofensivas. A los 18 minutos llegó el primer golpe. Tras una recuperación en mitad de cancha, la Unión Española elaboró una jugada que terminó con un pase filtrado hacia el sector izquierdo. Wassenne alcanzó el balón cerca de la línea de fondo y, en una acción fortuita, su remate rebotó en Esteban Flores antes de colarse en el segundo palo del arco defendido por Juan Ignacio Dobboletta. El gol no cambió demasiado el desarrollo del juego, pero sí el peso del marcador. Santa Cruz siguió insistiendo, generando al menos cinco aproximaciones claras, pero se encontró con un sólido Julio Fierro, quien respondió con seguridad cada vez que fue exigido.
El segundo tiempo trajo modificaciones importantes, tanto dentro como fuera de la cancha. Tras la salida de John Armijo durante la semana, el interinato de Nelson Garrido buscó darle un nuevo aire al equipo. Los cambios permitieron sostener la posesión, pero no lograron resolver el principal problema: la falta de profundidad. Santa Cruz controló largos pasajes del complemento, pero con un juego predecible, sin variantes en el último tercio y con un Diego Arias constantemente neutralizado por la defensa rival. La sensación era clara: había intención, pero no claridad.
En contraste, el técnico Ronald Fuentes ajustó su equipo con inteligencia. Dio ingreso a jugadores jóvenes formados en casa, quienes aportaron frescura y verticalidad, aprovechando los espacios que dejaba un Santa Cruz cada vez más expuesto. El partido se terminó de cerrar en el minuto 78. Tras una pérdida de balón en campo rival, la Unión Española armó una contra letal. Milován Celis abrió hacia Wassenne, quien devolvió con un pase filtrado para el propio Celis. Este, en plena carrera, encontró libre a Tomás Ovando, quien definió sin oposición para el 2-0 definitivo. La jugada reflejó con crudeza una de las constantes del equipo santacruzano: desorden defensivo en transición y dificultades para replegar tras pérdida.
El encuentro también dejó una preocupación adicional. El defensor Esteban Flores debió abandonar el campo nuevamente por lesión, encendiendo las alarmas en una zona que ya venía golpeada por ausencias. Dentro de un contexto complejo, uno de los puntos rescatables fue el desempeño de Gino Alucema, quien asumió como defensor central y cumplió con solvencia en una posición poco habitual. El partido también evidenció ajustes en la estructura del equipo: el ingreso desde el inicio de Mathias Pinto, el regreso de Felipe Orellana a la titularidad y la reincorporación de Cristian Pardo a la convocatoria, decisiones que buscaron reordenar un plantel golpeado tras la salida del cuerpo técnico anterior.
Las declaraciones postpartido reflejaron el momento del equipo. Nelson Garrido reconoció la preocupación por la falta de resultados, aunque valoró la actitud del plantel. También apuntó a un factor psicológico que comienza a pesar, especialmente cuando el equipo no logra capitalizar sus momentos favorables.
Desde los jugadores, la autocrítica fue aún más directa. Mathias Pinto asumió su responsabilidad en la falta de eficacia, mientras que Santiago Mederos y Gino Alucema coincidieron en la necesidad de mejorar la toma de decisiones en el último pase. El capitán Juan Ignacio Dobboletta, por su parte, apeló al trabajo y a la humildad como herramientas para salir del momento. El camarín fue reflejo de la situación: frustración, silencio y la sensación de que el equipo no logra traducir su esfuerzo en resultados.
Con esta derrota, Santa Cruz se mantiene en el penúltimo lugar con seis puntos, superando solo a Rangers, y profundizando una campaña que comienza a tornarse preocupante. El próximo desafío será clave. En el Joaquín Muñoz García, el conjunto unionista recibirá a Deportes Iquique en un duelo directo por salir de la zona baja. Un partido que puede marcar un punto de inflexión, en un equipo que necesita con urgencia transformar las intenciones en resultados concretos.


