Emprendedor@s: Inclusión, Igualdad y Esfuerzo
Renacer de las cenizas: La historia de Marisa y Osvaldo
Diario “El Cóndor” de Santa Cruz, hoy quiere hacerles extensiva una invitación a ser parte importante de una serie de reportajes que tendremos en nuestras ediciones de los días miércoles y sábado, en las cuales pondremos a su disposición la temática ligada a los esforzados emprendedores y emprendedoras de la zona.
“Emprendedor@s: Inclusión, igualdad y esfuerzo”, se denomina el proyecto que nuestro medio de comunicación se adjudicó gracias al financiamiento del Fondo de Fomento de Medios de Comunicación Social del Gobierno de Chile y del Consejo Regional de O’Higgins.
Hoy les invitamos a conocer las historias de quienes con mucho esfuerzo y pese a las adversidades han logrado salir adelante y ganarle al destino.

En un tranquilo rincón del sector de San José de Apalta, en la comuna de Santa Cruz, Marisa Palma y Osvaldo llevaban más de tres décadas construyendo una vida juntos. Con dos hijos a su cargo, siempre habían soñado con algo más: tener un emprendimiento que no solo les permitiera vivir, sino que también ayudara a su comunidad. Durante los tiempos difíciles de la pandemia, se dieron cuenta de la necesidad que existía: muchos de sus vecinos no podían desplazarse a la ciudad para comprar materiales y herramientas. Así nació la idea de abrir una pequeña ferretería.
Con esfuerzo y dedicación, Marisa y Osvaldo pusieron en marcha su proyecto. Cada mañana, se levantaban antes del amanecer para preparar el local. Marisa atendía con calidez a los clientes, mientras Osvaldo se encargaba de las compras y la gestión del inventario. Poco a poco, su ferretería se convirtió en un lugar de referencia en la comunidad, un espacio donde los vecinos no solo encontraban productos a precios accesibles, sino también un sentido de pertenencia.
Con el tiempo, el esfuerzo dio frutos. Gracias a los ingresos generados por el negocio, pudieron enviar a sus hijos a la universidad, un sueño que habían acariciado desde que eran pequeños. Sin embargo, la vida les tenía reservado un camino lleno de desafíos.
En 2023, su mundo se tambaleó cuando un intento de asalto dejó una profunda herida en su hogar. Un día, mientras Marisa atendía a un cliente, tres hombres entraron al negocio con intenciones violentas. En un instante caótico, uno de ellos disparó, hiriendo a Marisa en la pierna. La comunidad se unió en su apoyo, y aunque el dolor y el miedo los marcaron, la pareja supo sobreponerse. Con el tiempo, Marisa se recuperó, pero las secuelas del incidente permanecieron en sus corazones.
Poco después, en marzo de este año, un nuevo golpe llegó: un voraz incendio arrasó con su ferretería, su hogar y el pequeño almacén que habían construido con tanto esfuerzo. El fuego se llevó sus sueños y sus recuerdos, dejando solo cenizas. Se sintieron perdidos, sin fuerzas ni rumbo, como si la vida les hubiese arrebatado todo.


Renacer de los Sueños
Marisa y Osvaldo, con el alma aún marcada por las pruebas que habían enfrentado, miraban las cenizas de su antigua ferretería con un profundo anhelo. Habían perdido mucho, pero dentro de ellos ardía una llama de esperanza. Sabían que, a pesar de las adversidades, su sueño de reabrir el negocio nunca había desaparecido.

Cada día, al despertar, se recordaban a sí mismos por qué habían comenzado todo: no se trataba de hacerse millonarios, sino de servir a su comunidad. En su pequeño pueblo, donde la mayoría de los vecinos dependían de su ferretería para obtener herramientas y materiales, Marisa y Osvaldo eran más que vendedores; eran amigos, consejeros y un pilar de apoyo.
Con cada ladrillo que levantaban en su nuevo local, su visión se iba concretando. Marisa soñaba con ver a los niños del pueblo entrar a la tienda, preguntando por colores de pintura o herramientas para sus proyectos escolares. Imaginaba las charlas amenas con los vecinos, donde el intercambio de historias se mezclaba con el sonido del timbre de la puerta. Para Osvaldo, el sueño era claro: crear un espacio donde todos pudieran sentirse bienvenidos, donde cada persona recibiera no solo productos de calidad, sino también una atención cálida y sincera.
A medida que avanzaban en la reconstrucción, su enfoque en mantener precios accesibles se convertía en su meta. No querían que el costo de la vida aumentara la carga de sus vecinos, así que cada decisión de negocio se hacía con un pensamiento en mente: “¿Cómo podemos ayudar?”.
Las semanas pasaron, y con el apoyo de su comunidad, comenzaron a levantar no solo las paredes de su nuevo emprendimiento, sino también su espíritu. Marisa y Osvaldo en pequeñas reuniones familiares, seguían escuchando las necesidades de sus vecinos y adaptando su oferta. Era un trabajo arduo, pero cada sonrisa que recibían a cambio les llenaba de energía.
Cuando finalmente abrieron las puertas de su nueva ferretería y comenzaron a montar de nuevo su negocio de abarrotes, el momento fue conmovedor. Los vecinos formaron filas para darles la bienvenida, llevando consigo no solo su confianza, sino también un trozo de su historia compartida. Marisa y Osvaldo no solo habían reabierto un negocio; habían reavivado la esencia de su comunidad a quienes agradecieron por ayudarles en los momentos más difíciles.
“Estamos aquí para ustedes”, dijo Marisa con una sonrisa, mientras Osvaldo asintió, sintiendo que su propósito se había renovado. Con cada cliente que entraba, sentían que sus sueños se cumplían poco a poco.
Así, Marisa y Osvaldo se levantaron de las cenizas, no para buscar la riqueza, sino para seguir ofreciendo la calidez y el servicio que su gente merecía. Su ferretería y su almacén se convirtió en un símbolo de resiliencia, donde el amor y la dedicación seguían floreciendo, recordándoles a todos que, juntos, podían superar cualquier adversidad.
Cualquier pedido que desee realizar puede contactarlos al fono: +56 9 3872 7338 ubicarlos en su dirección ubicados en el sector de San José de Apalta, en nuestra comuna de Santa Cruz.



